PEREIRA: EL FUTURO LO GESTIONAMOS, NO LO MENDIGAMOS

0
1

El terremoto del 10 de agosto fue un sismo que desnudó una obsolescencia. Puso a prueba no solo la infraestructura de la ciudad y las normas de construcción. Pero el verdadero sismo es político y económico. Mientras la clase dirigente en otras ciudades ha presentado una hoja de ruta estratégica para la asignación de fondos del Fondo Milagro, en Pereira nuestra respuesta se ha limitado a un grito de auxilio; se oye en la distancia: «No se olviden de nosotros».

Si nuestra estrategia de reconstrucción se resume en solicitar dinero para reparar lo viejo, el camino es perder. Otras ciudades que fueron menos afectadas van adelante en su visión para superar la crisis y volverla una oportunidad. Perder es ganar un poco, se decía en nuestra selección de fútbol, un eslogan de crisis. Perder si, perder hoy ante Ciudades de mayor tamaño es la única forma de ganar de nuevo mañana. La derrota en un partido debe mostrar la radiografía exacta de lo que debemos reingenierizar para ganar el torneo.

La Gerencia del Terremoto va Más allá del Ladrillo Como bien señala Juan Guillermo Ángel Mejía, la destrucción no es solo de cemento; es de tejido económico. El alcalde Mauricio Salazar no está solo por falta de apoyo, sino por falta de convocatoria. Pereira tiene al Comité Intergremial, a siete universidades, y a líderes de talla nacional.

El verdadero reto no es pedir dinero, es gerenciar la crisis. El rediseñar la Ciudad: La devastación nos mostró las fallas de planeación. En palabras del ingeniero Enrique Castrillón, debemos evitar demoliciones innecesarias que destruyen el patrimonio.

Densificar un relieve de laderas sujetas a licuefacción es insostenible. Esto plantea el primer paradigma para repensar nuestro futuro. Debemos repensar la cuadra.  Este diseño urbanístico se ajusta bien a la planeación de ciudades como Cali.

No debemos forzar dichos esquemas en nuestro relieve, debemos amoldarnos a sus confines. Los corredores viales de la ciudad deben fluir con eficiencia en torno al relieve, no en su contra. Priorizar un diseño en que los corredores viales absorban la densidad del tráfico automotriz junto con los sistemas de transporte masivo: esa es la Pereira del futuro.

Además, se debe evitar caer en la trampa de la nostalgia: La Lección de FOREC. Para entender nuestro futuro, debemos recordar nuestro pasado. Durante la reconstrucción del terremoto del 99, Pereira en medio de sus divisiones no logro aprovechar a cabalidad los recursos del FOREC.

Mientras nuestra clases dirigente y empresarial se desgastaba por la participación en los recursos, otras ciudades como Armenia utilizaron ese mismo vehículo de emergencia para garantizar fondos del gobierno. No fue solo para reconstruir lo perdido sino para invertir en infraestructura estratégica. De la devastación surgió una nueva ciudad. En términos de infraestructura modernizar las instalaciones del Edén fue un proyecto clave al igual que ofrecer incentivos a aerolíneas extranjeras. Un movimiento táctico que restó a Pereira un porcentaje visible de su monopolio aéreo.

La lección debió haber sido más trascendente pues al querer monopolizar las migas perdimos una oportunidad de crear ciudad, nuestros vecinos lograron un convite. Habiendo ya sido adjudicado el manejo del Fondo Milagro se debe ahora integrar a los mejores gerentes, ingenieros y especialistas de la ciudad de lo contrario estaremos repitiendo el error histórico. Pereira es grande y debe pensar en grande, solo así lograra ser la verdadera capital del Eje, no solo por accidente, sino por pensamiento estratégico.

Esa será la diferencia entra la audacia o el ocaso. No se trata de reconstruir sino de diseñar una nueva ciudad. El potencial de perder ante otras ciudades y arriesgar que migre nuestra industria es un campanazo de alerta. Es necesario para que Pereira se vea en el espejo y entienda su propio potencial.

El 10 de agosto marco el inicio de una carrera de planificación estratégica. No podemos permitirnos seguir gestionando la crisis con la visión del siglo pasado. La coyuntura del Fondo Milagro no está diseñada para premiar la lamentación, sino para financiar la audacia.

La elección es gestionar recursos para crear una infraestructura que le devuelva a Pereira su soberanía económica, o nos convertiremos en una anécdota nostálgica del Eje Cafetero, la Ciudad de las puertas abiertas, el civismo de nuestra gente y la infraestructura que construyeron nuestros ancestros a punta de empanadas será lectura de biblioteca. Ganar de nuevo requiere la valentía de perder la comodidad de nuestras viejas prácticas.


Marlon Mejía es ingeniero industrial de la Universidad Tecnológica de Pereira, especialista en negocios internacionales y posee una Maestría en Transport Aéreo de la Universidad de Cranfield. Previo analista en las principales consultorías de Aviación como Cirium en Londres y mba Aviation en Washington. Pereirano declarado, reparte su tiempo entre la Ciudad y su hogar en Londres.  Columnista de GQ Tu Canal

GQ Tu Canal es un medio periodístico independiente y democrático que rinde tributo al derecho constitucional de libertad de expresión.

Las opiniones de nuestros columnistas son respetadas, y de su exclusiva responsabilidad