SOMOS REINADOS MUNICIPALES

Es recurrente el drama de los alcaldes y gobernadores viajando a Bogotá a poner la ponchera, ese anacrónico modelo de gestión recursos provenientes de los impuestos de los ciudadanos y las empresas. O buscando respaldo de los congresistas o de amigos en Bogotá conectados con el alto gobierno.

Cabe el eufemismo “normalizar” que ahora se usa para contemporizar con algo irregular y malo. A falta de autonomía, son montones de dinero lo que los alcaldes y gobernadores gastan en tiquetes, hoteles, tiempo y viáticos tramitando apoyos en Bogotá.

En buena parte de ese modelo de gestión se encasilla la corrupción de algunos congresistas y altos burócratas que con abuso de su poder político condicionan su gestión en beneficio propio. Por ejemplo, el robo de los recursos del Ocad-Paz destinados a la construcción de siete puentes en la zona indígena de Risaralda.

Ese es un botón de muestra por el cual un senador de Risaralda está investigado por la Corte Suprema de Justicia acusado de “mecatiarse” miles de millones de pesos, al tiempo que otro senador nuestro es acusado por la misma Corte de recibir mermelada en un contrato para un remoto y empobrecido municipio. Pero no va a pasar nada porque es muy probable que terminará en vencimiento de términos, fórmula mágica del glosario jurídico de la alta corrupción.

Por ahí va el agua al molino mientras en municipios de sexta categoría los alcaldes más honrados terminan metiéndose la mano al bolsillo para mejorar un puesto de salud.

O como le ocurrió al alcalde de Guática, el profesor Ferney Castro, quien consiguió un predio y se fue a Bogotá a pedir apoyo para construir cien casas y le dieron el contentillo de 80 cupos para mejoramientos de vivienda.

En lo público, están herméticamente centralizados los recursos y decisiones de peso. A las regiones les transfieren más obligaciones que recursos. De esto no habla ningún candidato presidencial.

La descentralización es una vieja farsa que ahora llaman “desarrollo desde las regiones”. Recién en Pereira se lo dije a un exministro de Hacienda en trance de campaña política y en forma simplista dijo: hay que cambiar el sistema.

Ni lo privado escapa a la epidemia centralista. Las grandes empresas están “matriciadas” y los gerentes locales al igual que los alcaldes y gobernadores, son administradores de recursos inversamente proporcionales a las necesidades básicas.

Terminó esta campaña electoral hacia la presidencia de Colombia y ningún candidato hizo una propuesta significativa sobre lo que antes se llamó descentralización y ahora apenas se rumora como “el desarrollo desde las regiones”. En la práctica, en las regiones seguimos siendo unos reinados municipales.


Luis Garcia Quiroga es director fundador de GQ Tu Canal. Periodista con 50 años de experiencia (1975). Abogado de la Universidad Libre. Trayectoria en radio, prensa, TV y medios digitales. Columnista de GQ Tu Canal