Mientras la política espectáculo hace lo suyo en el nivel nacional, en lo local no hay buenas expectativas de que el presidente Abelardo de La Espriella nos tenga en su mapa mental de intereses regionales.
Lo he escuchado en personas del mundillo político y empresarial la mayoría felices porque sus votos por Abelardo sumaron a los 288 mil 680 votos logrados en Risaralda, lo que es muy significativo en el estrecho margen final frente a Cepeda quien aquí logró 237 mil 634 votos; 51.056 menos que De la Espriella.
Risaralda sigue siendo territorio de derecha sin ignorar el resultado en crecimiento de la izquierda en las elecciones del 8 marzo para Congreso, donde el Pacto Histórico -por partidos- sacó la mayor votación (80.800).
En todo caso, la pregunta es si Abelardo tiene un risaraldense en el sonajero de ministerios y cargos de relevancia, aunque suena Gabriel Jaime Vallejo como ministro de Relaciones Exteriores, seguramente como hombre de confianza de Álvaro Uribe y en consonancia con la reestructuración que se prevé en el Centro Democrático.
En estricto análisis, salvo el caso de la exministra Gloria Inés Ramírez -con estrechos vínculos en Risaralda, pero lejos del tambo desde hace muchos años- tampoco el gobierno Petro le dio representación de importancia a Risaralda. Igualmente, en el de Iván Duque, pasamos en blanco.
Se advierte que Abelardo guarda prudente distancia de la gente que estuvo con Paloma Valencia, señal que se colige del toque de somatén que Abelardo le dio al vicepresidente Restrepo cuando propuso a Peñalosa como ministro de Transporte.
Otra razón que se esgrime es que, siendo Risaralda una región electoralmente pequeña, hoy por hoy tenemos una clase dirigente, como alguien dijo, “esclerotizada”, sin liderazgos robustos, muy parroquial y lejana de los círculos del poder central donde se cuecen las habas. Esos liderazgos exigen la construcción de relaciones de confianza, protagonismo, propuesta y formación política para generar opinión trascendente. Crecemos más en medios que en fuentes de información.
Estamos a la espera del hacer de la nueva bancada en el Congreso donde pese a las diferencias ideológicas, los senadores y representantes a la Cámara abran puertas y hagan causa común por obras de desarrollo que eviten más rezago y pérdida de competitividad regional.
Al final, el balance de los congresistas salientes se resume en las turbulencias políticas con el gobierno Petro, pese a lo cual, se lograron cierres financieros para el Hospital de alta complejidad y la PTAR, dos grandes obras que deben ser ratificadas y comprobadas con hechos. Esperamos que no sean víctimas del Síndrome Colibríes.
Ojalá Abelardo se acuerde de Risaralda.
Luis Garcia Quiroga es director fundador de GQ Tu Canal. Periodista con 50 años de experiencia (1975). Abogado de la Universidad Libre. Trayectoria en radio, prensa, TV y medios digitales. Columnista de GQ Tu Canal




