“No quiero que en la Alcaldía de Pereira se maneje ni un solo centavo de los recursos nacionales e internacionales que lleguen para la reconstrucción de la ciudad y lo hago porque las dramáticas circunstancias de la tragedia exigen transparencia, agilidad en los trámites e integridad en el manejo de los recursos”, me dijo el alcalde Mauricio Salazar Peláez esta noche del viernes 14 de agosto, cuatro días después del pavoroso terremoto que azotó a Pereira.
“Solo soy un ser humano que, en este momento históricamente trágico, solo quiere hacer las cosas bien hechas, con la fortuna para la ciudad de que el presidente De la Espriella ha sido exageradamente deferente conmigo y totalmente comprometido con la reconstrucción de la ciudad”, precisó Salazar.
Anotó: “Lo hablé detalladamente con el presidente Abelardo de la Espriella a quien he logrado conectarlo con Pereira y nos ha reconocido nombrando a dos funcionarios de mi administración en su gabinete”: Julián Buitrago como director de Planeación Nacional a quien dio órdenes de incluir la reconstrucción de Pereira en el Plan Nacional de Desarrollo porque se necesitan diez (10) billones de pesos para recuperar la ciudad; y a Mónica Saldarriaga, como viceministra de Aguas, Vivienda y Territorio.
Agrega el alcalde: “Y hemos acordado nombrar a Ana María Cuartas como mi delegada y gerente en el Fondo Milagro (un modelo del Forec), con la seguridad de que tendremos una representación para un ejercicio de reconstrucción de Pereira con transparencia y gobernanza con integridad, para yo poderme enfocar en los asuntos de gobernar a Pereira entre otras cosas, atendiendo todo este proceso inicial de búsqueda de desaparecidos, rescates y ayudas humanitarias.
Mostrándose como un alcalde que sabe que un líder solitario no es suficiente, anuncia que que, “vendrá el período de planeación y organización para lo cual me rodearé de un equipo muy capaz proveniente de todos los sectores de la ciudad”.
El alcalde no oculta su preocupación por las cifras que arroja la tragedia del terremoto: 35 mil edificaciones afectadas (en el terremoto de 1999 fueron 25 mil); 42 mil familias damnificadas y mil 200 establecimientos de comercio.
Es grande el reto para Ana María Cuartas, la directora de ProRisaralda-Sociedad de Mejoras, a quien el terremoto la sorprendió en vacaciones fuera del país, pero que de acuerdo a las primeras instrucciones del presidente De La Espriella, los primeros recursos vendrán de los aportes del empresariado y donaciones para ejecutar por el mecanismo de Obras Por Impuestos, en el que ya tiene experiencia ProRisaralda.
En ese mismo tenor, con mirada visionaria, es muy probable que tanto el Alcalde como Ana María Cuartas y la Presidencia de la República aprovechen la coyuntura para modernizar el centro de Pereira.
Lo que todos los pereiranos y el país deseamos, es que luego de los días dolorosos, en homenaje a las víctimas y en el propósito superior de no ser inferiores a la responsabilidad histórica de superar la tragedia y podamos reconstruir y modernizar exitosamente nuestra amada ciudad, contexto en el cual, el liderazgo del alcalde de la ciudad, es fundamental.




