Es un hecho fáctico que el esotérico Plan de Ordenamiento Territorial -POT- tiene viejas complejidades y nuevas realidades que han creado crisis en el uso del suelo rural de Pereira. Es un asunto público de urgente intervención.
Dilema: ¿la solución depende de las próximas elecciones, o lo dejamos a las próximas generaciones?
El mercado de vivienda rural cambió para mal y el ordenador y regulador (Municipio de Pereira) debe intervenir con diligencia para frenar daños irremediables. ¿Y el Concejo, qué? Es fácil y tóxico buscar culpables y hacer señalamientos que nadie va a admitir y no solucionan nada tras la fracasada revisión del POT con el fin de su vigencia a la vista (2027).
Es larga la lista de exabruptos y laxitudes que hicieron de Pereira una colcha de retazos.
Más allá de factores circunstanciales y debilidades del POT, el podio de las mentiras y actuaciones sospechosas de esta herramienta de planificación lo lidera el caos urbanístico de Cerritos, campeón del desorden. Creíamos que el segundo lugar era para el despelote del espacio público y la ocupación abusiva y tolerada de las áreas de cesión, que ameritan capítulo aparte porque el descuartizamiento rural entró al podio.
Y surge cuando desde la herida de la pandemia se expandió el uso del suelo rural para vivienda mediante parcelación ilegal haciendo trizas el POT (igual en Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal), y sin que las autoridades hagan mayor cosa porque no se tomaron medidas a tiempo y cada día es más tarde para correctivos en agua, deforestación, fauna silvestre, microclimas y en todo el maravilloso entorno ambiental rural regional.
Con o sin licencias ambientales de Carder, y de construcción expedidas por las curadurías. Con o sin trámites notariales de parcelación rural mediante maniobras jurídicas de donación, o de común y proindiviso, no pararán ni la frenética construcción de vivienda rural en áreas protegidas ni todas sus consecuencias y afectación de fuentes de agua con bocatomas piratas y descargas ilegales.
Hay que dejar de lado las visibles conveniencias políticas. En medio de la burocracia kafkiana, el consenso y la articulación interinstitucional son virtuosas y no dan espera. Se requiere el liderazgo del alcalde Mauricio Salazar para un nuevo POT que frene los abusos, responda a las nuevas realidades del uso del suelo y propicie la coordinación armónica entre Carder, curadurías, notarías, contraloría, personería, oficina de control físico, o no habrá salvación para el medio ambiente rural de Pereira.
De los 702 km² del ubérrimo suelo pereirano tenemos 670 km² rural y el 4,5% urbana. ¿Hasta cuándo disfrutaremos una de las áreas rurales y ambientales más grandes y bellas del país?
Luis Garcia Quiroga es director fundador de GQ Tu Canal. Periodista con 50 años de experiencia (1975). Abogado de la Universidad Libre. Trayectoria en radio, prensa, TV y medios digitales. Columnista de GQ Tu Canal




