SENTIDO Y ALCANCE DE LA IP CONEXIÓN CENTRO

Inevitablemente continuará la polémica una vez que la Agencia Nacional de Infraestructura ANI decida sobre la propuesta de Odinsa para las nueva obras y mantenimiento vial de lo que hasta 2027 será la Concesión Autopistas del Café y el destino de la (IP), Iniciativa Privada Conexión Centro.

De fondo está la visión estratégica que la dirigencia de la región tenga de cara al futuro tanto para la competitividad turística como comercial e industrial en la conexión del Eje Cafetero hacia los puertos marítimos por ambas costas.

En ambas orillas del espectro de críticos y partidarios, hay razones y sinrazones pendulares entre el número de peajes, obras pendientes y otros alcances expuestos en el último semestre de 2024 en las socializaciones presenciales en Santa Rosa, Chinchiná, Pereira y Armenia, mejorados, presentados y radicados en la ANI, según me dice Mauricio Ossa, presidente de Odinsa.

La obra que no va en esta IP es la Variante Oriental que conecta a Pereira con el helicoidal estimada en $800 mil millones. El gobernador Juan Diego Patiño propone ese proyecto en alianza público-privada con otra IP.

ANI trasladó a Odinsa los requerimientos de los gremios y comunidades y aprobó la prefactibilidad de Conexión Centro.

La factibilidad está en evaluación y contiene mayores exigencias ambientales y sociales. El ejercicio financiero y de ingeniería 5G de Odinsa plantea una IP cuya concesión es a 29 años y 6 meses e inversión cercana a los 5 billones de pesos.

Antes de finalizar 2025 ANI convocará nueva socialización para exponer el proyecto definitivo. En ese escenario, veremos si la dirigencia del Eje Cafetero realmente tiene intereses integradores. O seguimos como en los años 60: mucha discusión y poca ejecución.

Una IP es proactiva en estructuración de proyectos viales. Como tal, no implica que el Gobierno adjudique la concesión directamente a Odinsa. Puede perder en licitación pública y el ganador deberá pagarle la inversión en estudios, diseños y demás costos.

El origen de Autopistas data de los estudios ordenados por el entonces presidente César Gaviria de un corredor vial para unir las tres capitales del Eje Cafetero. Fue adjudicada en el gobierno Samper a un consorcio de ocho empresas entre ellas Mincivil, Megaproyectos y Latinco. Luego, el Grupo Argos creó Odinsa y adquirió derechos de varios de los consorciados en Autopistas.

En ese contexto, en Caldas, Quindío y Risaralda hay obras de modernización vial que no dan espera a otra generación después de la IP Conexión Centro. Si no hay concesión, Autopistas pasa al manejo del Gobierno (Invías), y ya sabemos cómo es la cosa allí.

Y a todas estas, ¿dónde está la gestión de los congresistas del Eje Cafetero?