POLÍTICOS, EMPRESARIOS Y REFLEXIONES PAGANAS

A Dios rezando y con el mazo dando. Sin políticos en democracia y sin liderazgo empresarial ninguna sociedad logra prosperidad ni genera condiciones para el bienestar y la felicidad de la gente. Así lo prueba la historia contemporánea con China y su modelo híbrido de política comunista con economía capitalista -y en sentido contrario- Cuba y Venezuela: que ni lo uno ni lo otro.

El analista político Pedro Viveros dijo en la Asamblea de Camacol en el Hotel Movich, que la gente no quiere oír más discursos porque entendió que el manejo político del Estado lo que requiere es eficiencia y honradez.

Po su parte, el politólogo estadounidense David Runciman afirma que en el futuro los políticos serán innecesarios porque la tecnocracia los relevará y que, de hecho, ninguna ley tiene tránsito mientras carezca de estudios técnicos que la sustente y casi ningún político toma una decisión si no pasa el filtro de los tecnócratas.

Mientras los empresarios generan riqueza, empleo, desarrollo económico y bienestar social, buena parte de la clase política -no solo en Colombia- se dedica al filibisturismo, y al derroche y abuso de los recursos públicos.

A propósito de Semana Santa, rememoro a Jorge Enrique Pulido, mi maestro en mis inicios. Derribado por las balas de Pablo Escobar (8 de noviembre de 1989), Pulido era pequeño de estatura, grande en el relato periodístico y enorme ser humano.

En tiempos de Semana Santa, como director de la radio Todelar, con Pulido hacíamos un programa nacional con enfoque en reflexiones mediante testimonios de la clase dirigente del país.  

Recuerdo esos días y llego a la conclusión de que, antes y desde entonces casi nada ha cambiado en las decisiones de los políticos, en las aspiraciones de los empresarios y en las necesidades de la gente tanto de los sectores vulnerables como de la clase media.

Los vientos tampoco han sido favorables para sectores cuyo nivel de ingresos y de vida son de clase media. El país sigue siendo el mismo desde el envejecido conflicto armado y la agricultura decimonónica hasta el recurso político del asistencialismo estatal que no genera oportunidades, pero promueve más pobreza y marginalidad social.

No hay rezo ni procesión que valga si el cristiano no tiene propósito de enmienda y contrición de corazón. Han pasado cinco años desde la pandemia cuando creíamos que seríamos mejores seres humanos. El país sigue indiferente, descreído y desconfiado. Y para colmo, polarizado.

Como la vida continúa y el lunes de pascua hay que madrugar a trabajar, ahora la santa reflexión es tomándose unas vacaciones en familia, viajando en plan turístico y gastando en gasolina lo que necesitamos para pagarle al banco. Es mi reflexión pagana.


Luis Garcia Quiroga es director fundador de GQ Tu Canal. Periodista con 50 años de experiencia (1975). Abogado de la Universidad Libre. Trayectoria en radio, prensa, TV y medios digitales. Columnista de GQ Tu Canal